Saboree hasta el último bocado del desayuno patrocinado por los Siameses, -este podria ser el ultimo- pensé, deje dos monedas de cobre encima de la mesa y me dirigi hacia la cueva que tenia que investigar, esta vez intente evitar las tipicas zonas de caza y me limite a pasar tranquilamente por la ciudad hacia la puerta este, nunca solian haber guardias en las puertas, los guardias solian estar en una almena al lado de las puertas que se repetian a cada lado de la ciudad y en algunos logares del muro que la rodeaba que en el tiempo que esta era una ciudad "decente servian como defensa, al no tener montura el viaje iva a ser largo pero bueno, tampoco tenia ninguna prisa en llegar, en realidad me hubiera encantado negarme a hacer esto, pero entre las maneras en las que la vieja rata me habia "ofrecido" el trabajo y que de seguir como estos últimos dias me hubiera muerto de hambre no quise darle mas vueltas al asunto.
Al cabo de unas horas llegue al susodicho rio y lo remonte observando el cauce, no era muy acaudalado la verdad, el agua cristalina bajaba tranquilamente transportando algunas hojas y a través del agua se podian ver algunos pequeños peces que nadaban tranquilamente, al poco vi el salto de agua, me desate la bolsa, me quite las botas para que no se mojaran y me meti dentro del agua la cual me llegaba hasta la ingle, pase el rio sin dificultad ninguna, una vez calzado y con todo bien atado me dispuse a buscar la dichosa cueva, una vez llegue a unos arboles que habian a este lado del rio avance sigilosamente, si alguien me habia visto en el rio mi intencion era despistarlo, mi proposito era encontrar la cueva, mire primero a mi alrededor y acto seguido olfatee el aire por si notaba algun olor tanto sea de comida como de la madera quemada de alguna hoguera o simplemente el propio sudor de los posibles ocupantes, una de las cosas que habia aprendido de la cofradia es a afinar el oido y el olfato para poder detectar lo que podia encontrarme bien tras alguna puerta como lo que hubiera mas adelante de cualquier pasillo o zona.
No parecia haber nadie escondido en los alrededores asi que continue abanzando lentamente haste que encontre lo que andaba buscando, una vez asegurado el terreno me acerque sigilosamente a un lateral de la entrada, saque mi cuchillo el cual use a modo de espejo para ver lo que habia dentro, habia bastante luz asi que no habia problema, tras asegurarme que no habia nadie entre y rapidamente me escondi entre las pocas sombras, otro de los trucos que aprendi era el de aprobechar las sombras a mi alrededor para no ser visto a no ser que me buscaran, lentamente comence a avanzar, la cueva no era muy profunda asi que tampco no era necesario andarme con tanto sigilo pero nunca estaba de mas ser precavido, el pago era de 50 monedas de oro asi que el nivel de dificultad tenia que ser muy elevado y las probabilidades de supervivencia bastante excasas, vamos la mision perfecta para un loco suicida sin ninguna aspiracion en la vida y visto que no habia nadie mas alli este papel me tocaba a mi.
Examine cuidadosamente toda la cueva, parecia una cueva como cualquier otra, visto que el suelo no escondia ninguna trampilla ni habia ningun trozo de pared hueca solo me quedaba buscar algun resorte o algo que pudiera activar algun tipo de mecanismo que me abriera la dichosa entrada, tambien cabia la posibilidad de que la entrada estuviera escondida bajo algun hechizo, pero de ser asi la vieja rata lo hubiera mencionado ya que por lo que me conto al menos hasta aqui si que habia llegado algunos de sus hombres, tras revisar bien algunas rocas de las paredes si con una roca que sobresalia en una esquina, al golpearla no sonaba hueca pero algunas zonas se notaba como si alguien hubiera rascado, examine bien dicha roca y note barro reseco en ella, cosa extraña sienjdo una roca en el fondo de una cueva a tanta distancia del agua, podria ser que detras fluyera agua pero de ser asi todas las rocas estarian igual, no habia duda, habia dado con la entrada, pegue el oido a la roca para ver si oia algo o a alguien mas alla, pero no escuche nada asi que me dispuse a intentar moverla girandola hacia un lado, era mas ligera de lo que me esperaba al principio pero todo y asi me costo un poco que girara, una vez conseguido mi propósito donde estaba la roca ahora se podia ver un agujero en la pared, me agache y observe lo que habia, tan solo vi un pasillo el cual era iluminado por unas antorchas que habian a los lados, no habian muchas asi que tampoco no podia ver muy lejos, me agache y pase gateando por la pequeña entrada, una vez dentro vi que desde este lado la roca que tapaba la entrada no era mas que unas piedras y tierra pegadas a un circulo de metal con un asa que pemitia cerrar la entrada desde dentro sin dificultad, cosa que facilitaba el que no supieran que nadie habia entrado, al menos no si no revisaban bien la entrada, una vez cerrada volvi a esconderme en las sombras y avance sigilosamente, el pasillo seguia bastante hacia delante y al final del pasillo me encontre con unas escaleras que bajaban y asi tal cual lo dibuje en el trozo de cuero que me dieron en la cofradia.
Revise el marco de la puerta que daba a la escalera y los escalones en busca de alguna trampa o de algun mecanismo que activara una posible alarma, todo parecia en orden, fui bajando poco a poco asegurandome de no encontrarme ni con compañias no deseadas ni con ninguna sorpresa oculta, baje sin problemas por ella bien lentamente ya que mas valia prevenir, cuando estaba llegando al final volvi a asegurarme de que no hubiera nadie, por suerte no habia nadie vigilando, parecia completamente desierto, justo cuando fui a llegar al ultimo escalon me percate que este ultimo tenia algo extraño, la trampa era un clasico, si pisabas alli algo malo seguro que ocurria, desactivar la trampa era muy sencillo, pero puesto que nadie debia percatarse de que habia estado alli lo mejor era directamente evitarla, ahora me encontraba en una sala grande con dos puertas una a la izquierda y otra enfrente, me agache en frente de la puerta de la izquierda y busque alguna trampa, una vez seguro que la puerta no escondia nada pegue la oreja para escuchar si habia alguien al otro lado, al igual que la sala donde me encontraba y al igual que la anterior no parecia haber nadie asi que solo me quedaba mirar si estaba abierta, esta vez no hubo suerte y me encontre con la puerta cerrada con llave, asi que saque un juego de ganzúas de mi bolsa y me dispuse a abrirla, era una cerradura sencilla asi que no devia de haber nada de valor alli pero mi dever era anotarlo todo asi que una vez abierta entre y rapidamente cerre la puerta tras de mi.
Me encontraba ahora en una sala oscura asi que saque de mi bolsa una gema incrustada en un medallon, hacia algun tiempo trabaje como saltatrampas para un grupo de completon novatos, en vez de hacerme caso cuando les dije que me dejaran asegurar un pasillo muy sospechoso decidieron ignorarme y tirar hacia delante solo para morir atravesados por un monton de flechas, menuda panda de imbeciles, pero por suerte para mi llebaban sus saquillos llenos y me saque un dinerillo extra vendiendo sus pertenencias, todo menos la espada corta que ahora me pertenecia y la gema que saque de mi bolsa, la cual era una autentica maravilla. Cuando llegamos a unas ruinas donde pretendian conseguir un supuesto antiguo tesoro que se escondia alli, un joven mago saco dicha gema y al decir una palabra esta comenzo a brillar como un faro, por suerte se me quedaron grabadas las palabras para que la luz se encendiera y se apagara asi que tenia una fantastica linterna que se recargaba al dejarla al sol unos minutos y daba bastante horas de luz continua, duraba mas que cualquier antorcha y podia apuntar mejor con la luz lo que queria iluminar que con una lampara de aciete, active el artefacto magico y examine a fondo la sala, el lugar era pequeño y estaba lleno de armas, en las paredes estaban colgados varios arcos, ballestas y unos cuantos carcaj con flechas, habian tambien unas repisas con lanzas y unas cuantas espadas, hachas y mazas, como arsenal era bastante pequeño como para tratarse de un grupo grande pero tanto las armas como las flechas eran de una calidad excelente, estas no eran las armas propias de unos bandidos, sin duda aqui habia algo mas, volvi a asegurarme que no habia nadie ahora en la sala anterior y una vez asegurado sali, me acerque a la otra puerta y repeti lo mismo que con la anterior, esta vez me encontre con un pasillo aun mas largo que el que encontre en la entrada, esto olia a trampa escondida asi que me dispuse a encontrala, la cosa me llebo bastante tiempo, tras mucho examinar el suelo me di cuenta de que la zona central del pasillo era de un color un poco distinto del resto del pasillo y habia algunas grietas, asi que me resultaba igual de facil tragarmela como evitarla, bastaba simplemente con andar justo por el centro del pasillo, una buena trampa si lo pensabas bien, al estar obligado a andar por el centro no podia escabullirme entre las sombras en el caso de que escuchara algo que se aproximara, ni tampoco podria maniobrar bien si necesitaba entablar combate, en el caso de que un mago o un guerrero hubieran estado en ese lugar algo podrian hacer, pero yo mas bien estaba acostumbrado a moverme mucho y apenas tenia experiencia en combate frente a frente lo cual me ponia algo nervioso, ese lugar no estaba echo para evitar que cualquier grupo de aventureros entraran y saquearan lo que hubiera dentro, las trampas que habian colocado, la forma de los pasillos y las salas, el lugar donde estaban colocadas dichas trampas, todo estaba diseñado para evitar que entraran saltatrampas, tan solo hacia falta que encontrara cierto tipo de salas para que mi intuicion fuera correcta y conforme iba avanzando cada vez lo tenia mas claro.
Las demas trampas que fui encontrando eran las tipicas que atraparian a cualquier ratero, al menos de buscar las tipicas que se encuentran en sitios asi, encontre tambien habitaciones con algunos arcones, salas grandes con botellas de vino, muchos licores distintos y varios barriles de cerveza, encontre tambien salas a medio construir y al final de todo una gran sala con un trono de piedra tallada, examine bien dicho trono y vi un resorte escondido, al tirar de el el trono se movio con gran estruendo, durante todo el trayecto no encontre a nadie, pero de haber entrado alguien despues de mi sin duda habria oido todo el jaleo del trono al moverse asi asi que instintibamente corri a esconderme detras de unos cajones que habian alli, cuando por fin paro quieto y tras esperar unos segundos afinando el oido me acerque a la entrada que escondia el trono, tras traspasarla me encontre con lo que me esperaba, una enorme sala se encontraba oculta alli, dentro habian montones de cofres con oro plata y joyas, estatuas y bustos de metales preciosos, cuadros, armaduras de gala y armas enjoyadas, ya no tenia ninguna duda, esto era una cofradia de ladrones, o al menos eso era a lo que estaba destinada a ser.
Tanto por el echo de no encontrarme a nadie como las pocas habitaciones con camas preparadas o las armas ancontradas significaba que eran pocos como para ser peligrosos, pero con el suficiente tesoro acumulado como para suponer una amenaza proxima para la vieja rata, esto tambien explicaba por que me habia enviado a mi, dada la cercania que tenia este lugar con la ciudad estaba claro que dentro de la cofradia habian traidores que pretendian derrocarle y de enviar a alguno de esos codiciosos podrian haber logrado que se unieran a ellos para derrocarle o podria resultar que el enviado fuera precisamente uno de los traidores y en el tema de la gran recompensa que me prometio no era tan solo para pagar por mis servicios, si no que ademas aseguraba mi silencio, en todo caso los creadores de estas salas estaban destinados a morir de la manera mas cruel posible que se le ocurriera a la vieja rata y sus tesoros pasarian a engordar su sala del tesoro, me apena por ellos en cierta manera, nada me gustaria mas que ver la cabeza del señor de la cofradia en una pica, pero queda claro que esto solo serviria para cambiar un cabrón por otro, una vez termine de de dibujar y de escribir los ultimos detalles en el mapa me dispuse a salir de alli rapidamente, no tenia ningunas ganas de de encontrarme frente a los conspiradores, rapidamente fue dejando atras las salas asegurandome de que se encontraran todo tal cual lo habian dejado antes de mi incursion, cosa dificil realmente ya que eso suponia volver a dejar las puertas que habian cerrado tal y como estaban y esto costaba algo mas, por suerte el juego de ganzúas que llebaba era un juego muy caro y con herramientas para todo tipo de trabajos, justo cuando llegue hasta la puerta oculta que daba a la salida escuche voces, eran dos hombres, miembros sin duda de esta futura cofradia sin duda, me pegue a la pared mientras oia como abrian la puerta oculta, me temia lo peor justo cuando recorde la pocion de invisibilidad que me dieron los Siameses, su efecto solo duraria 15 segundos pero esperaba que fuera tiempo suficiente, mi cabeza estaba en juego, justo cuando vi que empezaba a asomar una cabeza me tome rapidamente la pocion y empecé a contar.
El mundo cambio para mi, apenas podia ver nada mas que sombras, los tonos oscuros eran sin duda paredes y lo mas lejano y las zonas donde no habia nada se me representaban tanto como unas sombras mas claras como unas luces blancuzcas, el hombre que estaba entrando se presentaba ante mi como un borron negro sin forma alguna, un segundo borron entro justo despues, justo cuando llegaba a 11 me apresure a agacharme y a salir rodando por lo que me parecia un claro que supuse que seria la salida y corri rapidamente hacia una zona que mis ojos veian como una sombra oscura la cual esperaba que fuera una pared, justo cuando toque la piedra el efecto de la pocion termino, mire a mi alrededor y todo estaba quieto, los hombres que habian entrado en la cofradia ya habian cerrado la entraday no parecia haber nadie mas alli, por si acaso no tenia ninguna intencion de quedarme alli mas que nada por si alguien aparecia o si ellos mismos salian asi que me fui de alli rapidamente, pase raudo por los arboles, traspase el rio y corri un rato mas por si alguien me pudiera ver por esa zona y cuando me aleje un poco de ahi me sente en un sitio que se me atojaba tranquilo a descansar.
Saque de mi bolsa un paqueta enrollado donde tenia carne seca que habia comprado para comer ya que me imaginaba que para cuando llegara a mi objetivo estaria bien entrada la tarde, no me gustaba demasiado la carne seca pero era barata y para este trabajo me venia bien ya que no tenia que pararme a cocinar, ademas con el dinero de mi recompensa podria comer las mejores delicias de la ciudad, una vez comido y descansado volvi sin ninguna prisa a la ciudad. No faltaba demasiado para que anocheciera cuando llegue a la ciudad, entre en el burdel donde se escondia la cofradia de la vieja rata y la mandamas me llebo hacia la habitacion donde estaba la entrada secreta, una vez llegamos cerro la puerta y actibo el mecanismo que abria la entrada y una vez me meti dentro la cerro, sin mirar atras bake por las escaleras de caracol, una vez llegue abajo el guardia de la puerta me apunto con su lanza, lentamente levante las manos y le dije que venia a ver al jefe de la cofradia que ya habia terminado el trabajo que me habia encargado, tras examinarme el guardia abrio la puerta y se acerco a los hombres que estaban sentados en la mesa, ya no jugaban a los dados, ahora se entretenian echando pulsos, realmente tener que estarse horas alli sentados debia ser tremendamente aburrido, una vez el guardia dijo en voz alta que me llebaran ante Zegal los 2 que estaban echando el pulso se tomaron mas prisa en terminarlo, el ganador se puso de pie y con una sonrisa se dirigio a mi
-vamos muchacho, te llebare a ver al jefe, ya tenia el culo cuadrado de estar sentado ahi, pero antes tenemos que guardarte las armas- y dicho esto cogio mis armas y las guardo en el almacén que tenian alli igual que la vez anterior, me acompaño hasta la sala grande donde estaban las pipas y alli mismo me dijo que el no tenia permiso para entrar, que a partir de ahi fuera solo mientras el me esperaria alli a la vez que el otro guardia que estaba apostado en esa puerta me tendia una mascara, una vez puesta me adentre para ver a la vieja rata y cobrar por mi trabajo, me apresure hasta llegar donde estaba el jefe de la cofradia y en cuanto me encontre ante el volvi con la misma inclinacion de cabeza de siempre
-¿que tal a ido todo joven Tenan, tienes mi mapa?- pregunto con una sonrisa -lo tengo todo anotado, desde como entrar hasta el ultimo detalle de lo que hay dentro, ¿tienes tu mi pago?- respondi sin entusiasmo -y dime, ¿que te a parecido lo que has visto?- continuo mientras le entregaba una bolsa a una chiquilla que habia sentada a su lado para que me la entregara a mi -el sitio aun no estaba acabado de construir, pero sirviera para lo que sirviera ese lugar no es asunto mio- conteste mientras abria la bolsa para mirar que estubiera todo y una vez asegurado le di el mapa a la chiquilla y espere a que la vieja rata mirara bien el mapa, de haber intentado irme antes de que lo comprobara no habria salido vivo -humm un mapa muy bien detallado, un buen trabajo sin duda, en fin mi joven amigo te deseo la mejor de las suertes, este dinero te lo has bien ganado y espero que hagas un buen uso de de el, espero que nos volvamos a ver pronto joven Tenan- y dicho esto me di la vuelta y me fui de ahi.
Una vez lejos del burdel me hospede en una posada de la ciudad, esta vez me decidi por una posada donde solian hospedarse aventureros veteranos, estaban acostumbrados a dormir con un ojo abierto y solian sospechar de todo el mundo asi que si a la vieja rata se lo ocurria enviar a alguien a matarme ya que poseia su paga la propia desconfianza de los demas inquilinos daria cuenta del asesino enviado para mi, tenia cosas de que pensar ya que con el dinero que ahora poseia podria vivr tranquilo una buena temporada, pero estaba claro que si habia un grupo organizado que queria cargarse al jefe de la cofradia de ladrondes de esta ciudad es que estaban empezando a salir enemigos de la cofradia a borbotones y que las calles de la ciudad se ivan a dividir, cosa mala para cualquier ratero ya que sin duda la situación nos obligaria a todos a tomar un bando en una posible guerra de ladrones, la cosa sin duda era seria pero al menos esta noche iva a dormir con el estomago bien lleno y bien a gusto en una comoda y confortable cama.
lunes, 15 de marzo de 2010
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